LA SOMBRA DEL ANTICRISTO
Jesús Curros Neira
Sinopsis
Un verdadero thriller detectivesco en sus connotaciones estilísticas y desarrollo narrativo, sabrosamente ornamentado con hitos históricos de la Europa renacentista, nos llega este relato de Jesús Curros Neira.
La primera clave comienza a desvelarse ante los atónitos ojos de Pedro Romano en un recóndito y derelicto palazzo de la Vía Sixtina, en la parte vieja de la Roma del siglo xx, donde las miradas de dos personajes, apenas reconocibles en un lienzo marchito, plantean un enigma en la mente del joven sacerdote. Poco a poco nuevos indicios, algunos en forma de fogonazos de intuición; otros, recopilados en bibliotecas, se van acumulando para formar la imagen consistente de un futuro inquietante.
La sombra del anticristo es un ejercicio de imaginación, acción vertiginosamente subyugante y, por si lo anterior fuera poco, una muy buena excusa para sumergirse en algunos de los momentos más apasionantes de la historia del Viejo Continente.
Biografía
Jesús Curros Neira es licenciado en Derecho y en Geografía e Historia. Con estos títulos en su haber y una vez convertido en lo que él mismo define hoy como un «joven turista», preparó oposiciones de ingreso en la Administración Pública en la categoría de técnico, y en menos de un año logró culminar su objetivo.
Sus miras, sin embargo, siempre han estado puestas en dar rienda suelta a su impulso creativo. Así, mientras cursaba estudios secundarios ganó un total de cuatro premios en tres concursos literarios (en alguno de ellos en varias categorías). También hizo una incursión en el difícil y fascinante mundo del cine, llegando a fundar una pequeña productora con dos amigos y firmando un par de cortometrajes. Esta etapa le dejó, él así lo admite, algún que otro sinsabor, pero aún conserva hábitos de cinéfilo y acude a las salas de proyección al menos tres veces a la semana. Viaja con frecuencia, se declara profundo conocedor de la geografía y el mosaico de culturas del continente europeo, es un ávido lector y sus inquietudes culturales parecen no tener límite. |