EL ÁRBOL SIN NOMBRE
Carlos E. Folch

Sinopsis
Al abuelo Enrique una máquina le segó el brazo. Pero más le duelen los recuerdos de los años de guerra civil y posguerra en Mallorca. Don Enrique reconstruye el pasado para su nieto y no escatima detalles porque él sabe que en las pequeñas cosas está la esencia de la historia. El árbol sin nombre acerca al lector los protagonistas y los todavía hoy poco conocidos hechos que tuvieron lugar en la isla a partir del Alzamiento, sin olvidar por ello las miserias personales, los fracasos y tragedias casa por casa, los irracionales odios entre vecinos... Mussolini y Bonacorsi conspirando con Zayas para hacerse con Mallorca, mientras el anónimo repartidor de periódicos Antonio Tugores sufre durante su paseíllo las torturas de un paisano sin escrúpulos, o el indigente y xenófobo cojo presta ayuda al negro Romualdo, ya moribundo. Personajes igualados en la miseria humana sembrada por el veneno de una guerra que esta obra es capaz de mostrar en toda su dimensión.

Biografía
Carlos E. Folch Bruguera nació en Palma de Mallorca en 1941. Pasó la mayor parte de su juventud en el extranjero. Cursó estudios de economía, dirección general de empresas, mercadotecnia e idiomas. Afincado en Alemania, ejerció cargos de dirección en importantes entidades, para, finalmente, establecerse en España. En la actualidad ejerce como director general para España y Portugal de una conocida multinacional japonesa ubicada en Madrid.
Hombre polifacético, domina seis idiomas, es piloto aviador, cinturón negro en artes marciales por la FE y ANPEJ, estudioso del budismo Zen, etc.
Su norma es aunar su andadura profesional con el amor a las letras. Como buen lletraferit, como diría Josep Pla, no le son ajenos los vericuetos de la poesía y la prosa. Fruto de ello son sus obras Montado en un rayo de luna, A la sombra del colibrí y Aquel verano del huracán. Ha colaborado también en varios periódicos nacionales y extranjeros. Un curioso personaje que se diría desprendido de alguna página de El cortesano de Castiglione mal ubicado en un incierto presente. Su espíritu autocrítico le lleva, sin embargo, a definirse como «oficial de todo y maestro de nada», o como un «simple pescador de experiencias».