NUNCA FUIMOS A LOBEZNA
Francisco F. Micol

Sinopsis
Bajo el clima opresivo del desierto, en la imaginaria comarca de Lobezna, como si de la antesala del infierno se tratara, los personajes de esta historia parecen esperar su particular juicio final. Entretanto, encuentran también excusas perfectas para el deleite sensual de los placeres prohibidos, para acumular dos, tres pecados más en una lista tan interminable como ineludible. La deserción de los propios anhelos, de un retorno honroso, de cualquier esperanza de promesa cumplida, si es que alguna vez ser formuló tal cosa, parece ser el más adecuado de los castigos para estos seres a los que alguien o algo parece haber negado cualquier posibilidad de redención.

Biografía
FRANCISCO F. MICOL nace en Murcia (España) el 15 octubre de 1961. A muy temprana edad dos sentimientos aparecen en su infancia: la música y la literatura. En el centro Ruiz de Mendoza de su ciudad, conocerá a su mentor más vitalista en el campo de la narrativa, la insigne figura de don Francisco Martínez Mirete, a la sazón alumno de Dámaso Alonso (poeta y profesor de la generación del 27).
Bajo la influencia de la literatura latinoamericana, y en concreto la figura del uruguayo Juan Carlos Onetti, diseña la imaginaria Montemayor, donde confluyen los mitos de sus primeros cuentos, género usado como crisol para afianzar sus obras posteriores. La realidad cotidiana, mostrada con sencillez, adquiere caracteres de pesadilla cuando muestra la subyacente sordidez de la condición humana. Una lucha encarnizada entre los sentimientos y la conciencia en crisis fluctuando entre la añoranza y la decrepitud, más allá del posible amor y la ternura como un consuelo dudoso. Esa dualidad triste e imprecisa, la soledad atenazada y ciega, una esperanza imposible de antemano, la contrición forzosa y el hastío, constituyen el lacerante engranaje de sus novelas.